El encanto de una ciudad reside en sus barrios. Ambientes diferentes para cada momento del día. Por ejemplo, el Viejo Puerto para un desayuno en terraza, después, rumbo al mercado para llenar su cesta de productos frescos.
Por la tarde, se puede ir de compras por las calles comerciales cerca del Ayuntamiento. Luego, cuando la luz declina, la cena puede ser exótica o típicamente de la región según la inspiración. Al final, se puede charlar entre amigos en bares agradables de la ciudad.
¡Cuántos viajes en un solo día!