Ubicada en el fondo de una bahía que se abre sobre el mar de acceso, La Rochelle es una ciudad marítima por excelencia.
Basta con callejear por los muelles de sus puertos para comprender la importancia que tiene aquí el mar. Pesca, comercio, deportes náuticos, cruceros, La Rochelle es uno de los pasos obligados en la costa Atlántica.
Sus cuatro puertos la hacen hoy uno de los más grandes sitios portuarios para la economía y el turismo de Francia.
Pesca
La pesca, gran tradición de La Rochelle, dejó el centro de la ciudad en 1993 para instalarse a Chef de Baie. El nuevo puerto de pesca, equipado con las últimas tecnologías, constituye una verdadera plataforma comercial de productos marinos: mareaje, salazón, ahumados, miticultura, ostricultura...
Comercio
Octavo puerto de Francia con 7 millones de toneladas en 2004, el primer puerto francés de productos forestales (madera y pasta de papel particularmente), y de importación de abono y aluminio. Trigo, maíz, plantas oleaginosas y carnes se exportan hacia el mundo entero.
Deportes náuticos
El puerto de deportes náuticos de Minimes, el más grande de la costa Atlántica europea, recibe cada año el Grand Pavois , la primera exposición a flote de Europa.
La antigua dársena de los barcos de arrastre es el único puerto de la costa atlántica capaz de satisfacer las exigencias de barcos grandes. Linda la plataforma náutica dotada de un ambiente profesional de altísimo nivel. En 2002, La Rochelle recibió de nuevo la Volvo Ocean Race (ex-Whitbread).
Cruceros
Elegido por los grandes operadores de cruceros, La Rochelle es la escala atlántica de grandes paquebotes.
En el año 2007 fueron registradas 25 escalas con 22.161 pasajeros.